Cuaderno · 12 de junio de 2026

Cómo contar el puesto anterior sin recitar el contrato

Cuaderno y portátil en una mesa de trabajo

En las consultas de empleo en Alemania sobre alemán profesional en el trabajo, el minuto inicial suele morir de la misma forma: una enumeración de responsabilidades copiada del anexo del contrato. El reclutador ya la tiene en el PDF. Lo que no tiene es una escena.

Propongo tres bloques, cada uno de unas treinta segundos. Primero, el marco: equipo, reporte y el tipo de decisión que te tocaba (no la lista de software). Segundo, un incidente concreto con número —un retraso, un coste, un turno— y qué hiciste tú, en primera persona, con un verbo que puedas defender. Tercero, una frase de puente hacia el anuncio: «das ist der Grund, warum mich Ihre Stelle…».

Lo que cortamos en sesión

Los adverbios de modestia calcados del castellano («ein bisschen», «vielleicht») al hablar de un logro medible. En alemán laboral restan más de lo que suavizan. También el presente histórico: si el puesto acabó, el Präteritum o el Perfekt claro evitan la sensación de que aún estás allí.

La pregunta de seguimiento

Deja un cabo suelto a propósito: un indicador, un conflicto de prioridades. Si el Selbstpräsentation cierra todas las puertas, el entrevistador pasa al siguiente candidato. En el programa de puesto ensayamos que te interrumpan a los cuarenta segundos y que sepas retomar el segundo bloque, no reiniciar desde el instituto.

Esto no sustituye un B2 sólido. Si los números te traban, hay que trabajarlos aparte; el discurso bonito no tapa un «dreiundzwanzig» titubeado tres veces.

Volver al cuaderno